Respuesta breve
Empieza por nombrar la meta: el A1 de la escala del Consejo de Europa consiste en usar expresiones cotidianas, presentarte y conversar de forma sencilla con alguien paciente. Dedica las primeras semanas a los sonidos, al verbo to be, a los pronombres y al presente simple, aprende las palabras más frecuentes dentro de frases, estudia un poco cada día y no una vez por semana, y compárate con las frases de A1 al final de cada mes.
El nivel A1 del Consejo de Europa como primera meta
Para aprender inglés desde cero siendo adulto, conviene fijar la meta antes de la primera clase. El Marco Común Europeo de Referencia del Consejo de Europa, el MCER, tiene seis niveles de A1 a C2, como resume el artículo de Wikipedia sobre el marco. Según su redacción, quien está en A1 comprende y usa expresiones cotidianas y frases muy básicas para necesidades concretas, puede presentarse y responder preguntas sobre dónde vive, a quién conoce y qué tiene. También puede conversar de forma sencilla si el otro habla despacio, con claridad y está dispuesto a ayudar.
Así que el A1 no es independencia: es el nivel en el que un oyente paciente te entiende. El sitio Europass de la Unión Europea publica la tabla de autoevaluación del MCER como frases en primera persona, y sirven mejor de plan que el índice de un libro de texto. Para A1 incluyen reconocer palabras conocidas sobre ti, tu familia y tu entorno cuando se habla despacio, leer frases muy simples en anuncios y carteles, y rellenar un formulario con tu nombre, nacionalidad y dirección.
Sonidos, letras y transcripción en las dos primeras semanas
El inglés moderno se escribe con 26 letras, cinco de ellas vocales, según el artículo de Wikipedia sobre el alfabeto inglés. Los sonidos no coinciden con las letras. El artículo sobre fonología inglesa cifra los fonemas consonánticos en unos 24, mientras que el número de vocales depende del acento: de 20 a 25 en la Received Pronunciation británica y de 14 a 16 en el General American. Por eso leer las palabras tal como se escriben suele salir mal.
Aprende el alfabeto por el nombre de las letras, porque pronto tendrás que deletrear tu nombre, y aprende a leer la transcripción que los diccionarios ponen junto a cada palabra. Elige un acento modelo, británico o estadounidense, y no lo cambies. Cada palabra nueva llega con su sonido: escucha, repite en voz alta y solo después mira cómo se escribe. Hablar empieza aquí, no en el tercer mes: decir números y una breve presentación cada día entrena sonidos como la th de think y this, y una grabación semanal con el móvil muestra qué falta pulir.
El verbo to be, los pronombres personales y el presente simple
La gramática debe empezar por lo que el inglés más usa. En la lista de palabras más comunes que Wikipedia extrae del Oxford English Corpus, una colección de más de dos mil millones de palabras, be es el segundo lema más frecuente, justo después de the. Con él se dicen las primeras frases necesarias: I am Anna, she is a doctor, we are from Madrid. Sus formas de presente am, is y are, junto con I, you, he, she, it, we y they, bastan para hablar de ti, de tu familia y de tu trabajo.
El segundo bloque es el presente simple, el tiempo de las rutinas y los hechos. Según el artículo de Wikipedia sobre el simple present, en casi todos los verbos es la forma base, con -s o -es tras he, she e it: I work, she works. Las preguntas y negaciones con verbos comunes llevan do o does, como do you work here y she does not drive, mientras que be no los necesita: are you busy, he is not here. Los demás tiempos pueden esperar; el primer mes, forma con estos dos patrones frases cortas y ciertas sobre tu vida, en voz alta y por escrito.
Las palabras inglesas más frecuentes antes que las listas temáticas
Al principio, la frecuencia guía mejor que las listas de frutas o colores. La misma lista de Wikipedia indica que los 100 lemas más comunes suman la mitad de todas las palabras del Oxford English Corpus. Los diez primeros son the, be, to, of, and, a, in, that, have e I, y entre los verbos más frecuentes figuran have, do, say, get, make, go, know, take y see. El tiempo dedicado a estas palabras se recupera en cada texto posterior.
La frecuencia sola no basta, porque las frases de A1 hablan de tu propia vida. Añade las palabras que necesitas para hablar de ti: tu trabajo, tu ciudad, tu familia, tu día, la comida y los números. Aprende cada palabra dentro de una frase, como get up at seven o go to work, y anótala con su transcripción, un ejemplo y la traducción, para que gramática y vocabulario crezcan juntos.
Cuántos minutos al día puede sostener un adulto principiante
¿Cuánto lleva cada nivel? El artículo de Wikipedia sobre el MCER recoge las estimaciones que Cambridge Assessment da para el inglés: de 90 a 100 horas de aprendizaje guiado para llegar a A1 y de 180 a 200 horas acumuladas para A2. El artículo aclara que esas estimaciones suponen un alumno con lengua materna europea y que cuentan horas de instrucción. Son una referencia, no una promesa.
Ahora, la cuenta para un adulto que trabaja. Treinta minutos al día durante 90 días suman 45 horas, más o menos la mitad de la estimación de Cambridge para A1. Tres meses de media hora diaria no completan el A1, pero sí pueden cubrir su núcleo: los sonidos, las frases básicas, las palabras de la vida diaria y las primeras charlas con alguien paciente. La dosis realista es la que mantienes en un mal día; para quien trabaja pueden ser de 20 a 40 minutos de repaso, material nuevo y escucha.
Por qué las sesiones cortas diarias superan al maratón del fin de semana
La razón tiene nombre: el efecto de espaciado. El artículo de Wikipedia lo define sin rodeos: se aprende mejor cuando las sesiones de estudio están espaciadas. Atribuye la primera descripción a Hermann Ebbinghaus, en 1885. En 2006, Nicholas Cepeda y sus colegas publicaron en Psychological Bulletin una revisión que reunió 839 mediciones de 317 experimentos en 184 artículos. Según el resumen de Wikipedia, la práctica espaciada superó a la concentrada en 259 de 271 casos.
La revisión añade un detalle útil para planificar: el intervalo entre sesiones que da la mejor retención crece a medida que crece el tiempo durante el que hay que recordar. Si quieres que las palabras duren meses y no solo hasta el lunes, tienes que volver a ellas una y otra vez. Dos horas el domingo parecen serias, pero las palabras aparecen una vez, mientras que quince minutos diarios las traen de vuelta siete veces por semana.
Un segundo estudio muestra cómo usar esos minutos. Henry Roediger y Jeffrey Karpicke publicaron en Psychological Science en 2006 que los estudiantes que hicieron pruebas de recuerdo sobre textos en prosa retuvieron bastante más a los dos días y a la semana que quienes los volvieron a estudiar, aunque releer ganó cuando la prueba final llegó a los cinco minutos. Volver a estudiar, además, les dio más confianza. La lección para quien empieza: cierra el cuaderno e intenta decir la palabra antes de mirarla.
Cómo medir el avance en inglés al final del primer, segundo y tercer mes
El progreso temprano se nota poco, así que mídelo con tareas fijas, casi todas de la tabla de Europass. Al terminar el primer mes, comprueba si puedes deletrear tu nombre en voz alta, dar un número de teléfono, decir en cinco o seis frases quién eres, dónde vives y a qué te dedicas, y reconocer esas palabras cuando alguien las dice despacio. Al terminar el segundo, toma un anuncio o un cartel sencillo y mira cuánto entiendes, rellena una ficha de registro de hotel y haz y responde preguntas simples sobre tu día.
Al terminar el tercer mes, revisa la línea de expresión oral de la tabla: describe con frases simples dónde vives y a quién conoces, y escribe una postal breve y sencilla con saludos de vacaciones. Una grabación de dos minutos con la misma presentación al final de cada mes muestra el avance mejor que cualquier nota, porque se oye el cambio en los sonidos y el ritmo. Lo que todavía falla pasa a ser el material principal del mes siguiente.
Practicar inglés por tu cuenta o seguir un curso estructurado
Casi todo este plan funciona por tu cuenta, con un diccionario con audio, tarjetas con sonido, grabaciones y las frases de A1 a mano. A quien empieza solo no le falta material, sino orden: qué regla sigue, qué palabras repasar hoy, si una frase está bien. Quien sabe mantener ese orden y tiene a alguien paciente con quien hablar puede estudiar inglés desde cero sin curso.
El curso «Английский за 113 дней» (Inglés en 113 días) de VITON13 SCHOOL se encarga de la planificación: tiene 113 niveles, uno al día, y cada uno trae 13 palabras nuevas con sonido, transcripción y ejemplo, una regla gramatical breve, un texto corto con traducción y tres preguntas, dictado, construcción de frases, un texto propio con respuesta modelo y un minijuego. Las palabras vuelven según un calendario de repetición espaciada, las lecciones te hacen recordar en lugar de releer y, donde el navegador reconoce la voz, el curso revisa la pronunciación. Los niveles siguen la escala del MCER: el núcleo de A1 a B2 y un puente hacia C1.
Un dato clave antes de elegirlo: es un curso para rusohablantes, todas las explicaciones están en ruso y las notas de gramática señalan los errores típicos de quien habla ruso. Si lees ruso, los tres primeros niveles son gratis incluso sin registrarte, y una prueba de nivel gratuita indica por dónde empezar. Elijas el camino que elijas, prepara lo mismo: un hueco diario que puedas mantener, un único acento modelo y una grabación al mes.
Lista práctica
- Copia las frases de A1 de la tabla de autoevaluación del MCER y tenlas junto a tus apuntes.
- En las dos primeras semanas, aprende los nombres de las letras y los símbolos de transcripción de tu acento.
- Escribe diez frases ciertas sobre ti con am, is, are y el presente simple, y dilas también en voz alta.
- Reserva un hueco diario de 20 a 40 minutos y divídelo entre repaso, material nuevo y escucha o habla.
- Graba la misma presentación de dos minutos al final de cada mes y compara las grabaciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas necesita un principiante para llegar al A1 de inglés?
Cambridge Assessment, citado en el artículo de Wikipedia sobre el MCER, estima de 90 a 100 horas de aprendizaje guiado para el A1 y de 180 a 200 para el A2, contando desde cero. Son horas de instrucción para alguien con lengua materna europea; tu ritmo puede ser más rápido o más lento.
¿Vale la pena aprender la transcripción fonética en las primeras semanas de inglés?
Sí. La ortografía inglesa orienta poco sobre el sonido: cinco letras vocales representan de 14 a 16 fonemas vocálicos en el General American y de 20 a 25 en la Received Pronunciation. La transcripción del diccionario te dice cómo suena una palabra antes de que fijes en la cabeza una versión equivocada.
¿Un principiante de inglés debe empezar por la gramática o por el vocabulario?
Por las dos cosas a la vez y en dosis pequeñas. El verbo be y el presente simple dan el armazón de la frase, y las palabras más frecuentes lo llenan. Si aprendes palabras dentro de frases cortas sobre tu vida, ambas partes se unen desde el primer día.
¿Dos horas de inglés el sábado equivalen a quince minutos diarios?
La investigación sobre la memoria dice que no. La revisión de Cepeda y sus colegas en Psychological Bulletin halló que el intervalo más útil entre sesiones crece con el tiempo que necesitas recordar, así que las palabras que deben durar meses piden muchos regresos cortos repartidos en semanas, no una sola sesión larga.
¿Qué acento inglés conviene imitar al empezar, el británico o el estadounidense?
Cualquiera sirve; lo importante es elegir uno y mantenerlo. Los dos modelos estándar tienen sistemas vocálicos distintos, así que alternar grabaciones de ambos en los primeros meses hace más difícil fijar las vocales.
