Respuesta breve
Dé a cada vídeo importante su propia página de visualización, con el vídeo como contenido principal, y descríbalo con datos estructurados VideoObject; Google exige nombre, dirección de la miniatura y fecha de subida. Mantenga la miniatura y el archivo en direcciones estables y publique una transcripción bajo el reproductor. Marque los momentos clave, para los que Google pide un vídeo de al menos 30 segundos, y abra el informe de indexación de vídeos de Search Console para saber si se indexó y, si no, por qué.
Los buscadores indexan páginas, y el vídeo viaja en una de ellas
Un archivo de vídeo no contiene palabras que un buscador pueda leer por sí solo. Lo que se indexa es una página, y el vídeo va con ella. La documentación de Google expone las condiciones en forma de lista: la página de visualización debe estar indexada, el vídeo debe estar insertado en esa página y no oculto tras otros elementos, y debe tener una miniatura válida disponible en una dirección estable.
Hay otras dos líneas de esa lista que pasan fácilmente inadvertidas. La página indexada debe tener un buen rendimiento en la Búsqueda antes de que su vídeo se tenga en cuenta, y que la página esté indexada no implica que el vídeo también lo esté. Dicho de otro modo, la indexación de vídeos en Google depende de la calidad de la página construida alrededor del archivo.
Google nombra cuatro lugares en los que el vídeo puede aparecer después: la página principal de resultados, el modo de vídeo, Google Imágenes y Discover. El resto del artículo sigue el orden del trabajo: la página, el marcado, la transcripción, el póster, los capítulos y la medición. Vale tanto si el archivo está en su propio servidor como si se aloja en una plataforma de vídeo.
Una página de visualización se construye en torno a un solo vídeo
Google define la página de visualización como aquella cuyo objetivo principal es mostrar al usuario un único vídeo. Entre sus ejemplos figuran la página de destino de un vídeo, la de un resumen deportivo y la de un vídeo de noticias. Sus contraejemplos son igual de útiles: una entrada de blog que comenta un vídeo insertado, una ficha de producto con un vídeo de 360 grados y una página de categoría que enumera varios vídeos con la misma relevancia.
En la práctica, cada vídeo que quiera que se encuentre necesita una dirección propia: el que explica el servicio, el del caso de éxito, el tutorial. Coloque el reproductor arriba, a su tamaño real, y haga que cargue sin necesidad de un clic. Search Console incluye «No se pueden determinar la posición ni el tamaño del vídeo» entre los motivos por los que un vídeo no se indexa, algo habitual cuando hay que pulsar una imagen para que aparezca el reproductor. Google pide además que la carga del vídeo no dependa de acciones del usuario como deslizar, hacer clic o escribir.
Dé a la página un título y una descripción únicos para ese vídeo, tal como pide Google. El mismo vídeo puede seguir insertado en un artículo o en una ficha de producto; Google dice que no hay inconveniente y que esa página puede aparecer como un resultado de texto corriente. Recuerde un límite que recoge la ayuda de Search Console: Google indexa un solo vídeo por página, de modo que una galería de diez vídeos saca a la luz uno como máximo.
Marcado VideoObject: tres propiedades obligatorias y una regla
Los datos estructurados son una descripción del vídeo escrita para las máquinas. Google afirma que intenta entender un vídeo de forma automática, pero que el marcado VideoObject permite influir en la descripción, la miniatura, la fecha de subida y la duración que se muestran en los resultados, y puede facilitar que el vídeo se encuentre. Tres propiedades son obligatorias: name, thumbnailUrl y uploadDate. Se recomiendan description, duration, contentUrl y embedUrl.
Las dos propiedades de dirección se confunden a menudo. La propiedad contentUrl apunta a los bytes del propio archivo de vídeo, y Google la considera la forma más eficaz de obtener el archivo. La propiedad embedUrl apunta al reproductor. Ninguna de las dos debe ser la dirección de la página. Las fechas y las duraciones se escriben en formato ISO 8601; el ejemplo del propio Google, PT00H30M5S, equivale a treinta minutos y cinco segundos.
La regla es la coherencia. Google pide que el marcado coincida con el vídeo real y que el nombre, la descripción y la dirección de la miniatura sean únicos para cada vídeo del sitio. La ayuda de Search Console añade que el título, la dirección de la miniatura y la del vídeo deben ser los mismos en todas las fuentes que lo describen: sitemap, etiquetas HTML, metaetiquetas y datos estructurados. El marcado hace que un vídeo sea apto; Google declara que no garantiza ninguna función concreta en los resultados.
La transcripción va en la página, debajo del reproductor
La Iniciativa de Accesibilidad Web del W3C define la transcripción básica como una versión en texto del habla y de la información sonora no hablada necesaria para entender el contenido. La transcripción descriptiva añade además la información visual. Según el W3C, las transcripciones las usan las personas sordas o con dificultades de audición, quienes tienen problemas para procesar la información auditiva y otras personas; en la vida diaria eso incluye a cualquiera que no pueda activar el sonido.
La misma guía indica dónde ponerla: para los contenidos de su propio sitio, normalmente en la misma página, con la transcripción o un enlace a ella justo debajo del vídeo. También explica cómo hacerla útil. Publíquela como HTML corriente, agrupe el texto en párrafos y secciones lógicos, identifique a quienes hablan, añada el texto que aparece en pantalla pero no se pronuncia y use marcas de tiempo solo donde ayuden. El W3C señala que añadir encabezados y enlaces también favorece el SEO.
Conviene tener claro lo que una transcripción no hace. La documentación de Google sobre vídeo no la incluye entre los requisitos de indexación, y su página de datos estructurados no la recoge entre las propiedades obligatorias ni entre las recomendadas. La transcripción se gana su sitio porque sirve al lector y lleva a la página las palabras del vídeo. Hay una tensión que vigilar: la ayuda de Search Console describe la página de visualización como aquella cuyo contenido es principalmente un único vídeo. Mantenga el reproductor en primer lugar y, tras publicar, compruebe cómo clasifica la página el informe de indexación de vídeos. Si deja de contar como página de visualización, recurra a la otra opción del W3C: un enlace a la transcripción justo debajo del vídeo y el texto completo en una página propia.
Un póster, una dirección: por qué la miniatura no debe moverse
El póster es la imagen fija que se ve antes de la reproducción; la documentación de Google la llama miniatura y no muestra un vídeo en sus funciones de vídeo sin una válida. La misma página contiene una advertencia que explica muchos fallos silenciosos: algunas redes de distribución de contenidos usan direcciones que caducan rápidamente, y si la dirección de la miniatura cambia con demasiada frecuencia es posible que Google no pueda indexar el vídeo. La instrucción es usar una dirección de miniatura única y estable para cada vídeo.
Los requisitos técnicos son breves. Google admite BMP, GIF, JPEG, PNG, WebP, SVG y AVIF, pide al menos 60 por 30 píxeles y prefiere tamaños mayores. El archivo debe ser accesible para Googlebot, es decir, no puede estar tras un inicio de sesión ni bloqueado por robots.txt, y al menos el 80 % de sus píxeles debe tener un valor alfa superior a 250, lo que descarta las imágenes transparentes. El póster puede indicarse con el atributo poster del elemento video, un sitemap de vídeo, la propiedad thumbnailUrl o una etiqueta Open Graph, y Google pide la misma dirección en todos ellos.
En la práctica, guarde cada póster en una ruta permanente y exclúyalo de cualquier paso de compilación que renombre archivos en cada versión. No comparta un póster entre varios vídeos: la ayuda de Search Console desaconseja usar la misma miniatura para vídeos distintos, porque Google podría tratarlos como uno solo y mezclar sus datos. Si quiere vistas previas y momentos clave, Google pide que el propio archivo de vídeo esté también disponible en una dirección estable.
Los momentos clave son capítulos que puede marcar usted
Los momentos clave permiten a quien busca saltar a una parte del vídeo, en palabras de Google como los capítulos de un libro. Google intenta detectar los segmentos de forma automática, pero dice que dará prioridad a los que usted defina. Para un vídeo en su propia página hay dos métodos. El marcado Clip indica el inicio y el final de cada segmento y su etiqueta. El marcado SeekToAction le dice a Google en qué parte de la estructura de sus direcciones van las marcas de tiempo, para que identifique los momentos por sí mismo.
Google pone condiciones. La dirección del vídeo debe poder abrirse en un punto distinto del inicio, por ejemplo con un parámetro de tiempo; la duración total debe ser de al menos 30 segundos; y dos clips del mismo vídeo no pueden empezar en el mismo instante. Para SeekToAction, Google debe poder además obtener el archivo de vídeo. El marcado Clip se admite en todos los idiomas en los que está disponible la Búsqueda de Google, mientras que SeekToAction se limita a una lista publicada de idiomas; consúltela antes de elegir.
Escriba las etiquetas pensando en el espectador. «Cómo se calcula el precio» o «Qué necesitamos de usted» le dicen adónde saltar; «Parte 2» no le dice nada. Esas mismas etiquetas sirven de encabezados dentro de la transcripción, de modo que un único trabajo editorial rinde dos veces. Si el vídeo está alojado en YouTube, Google lee las marcas de tiempo y las etiquetas escritas en la descripción del vídeo.
Insertar desde una plataforma sin regalarle la visita
Muchas empresas alojan sus vídeos en YouTube o Vimeo e insertan el reproductor en su sitio. Google indica que en ese caso puede indexar el vídeo tanto en su página como en la página de la propia plataforma, y que ambas versiones pueden aparecer en las funciones de vídeo. Su página compite, por tanto, con la de la plataforma por el mismo vídeo, y el visitante que aterriza en la plataforma queda rodeado de vídeos ajenos.
Google sigue recomendando datos estructurados en su propia página de visualización cuando el reproductor es de un tercero, y permite incluir esas páginas en un sitemap de vídeo. Para optar a más funciones aconseja comprobar que el alojamiento permite a Google obtener el archivo de vídeo. Las vistas previas y los momentos clave dependen de ese acceso.
El alojamiento propio da control total sobre las direcciones del archivo y del póster, pero Google advierte de que tanto el sitio que aloja la página como el servidor que emite el vídeo necesitan capacidad suficiente para ser rastreados. Una plataforma elimina esa carga y aporta su propia audiencia. Decida vídeo a vídeo dónde quiere que termine el espectador. Cuando el paso siguiente es una solicitud, la página de visualización de su propio sitio es la que merece construirse bien.
Tres informes de Search Console muestran lo que ocurrió de verdad
Google remite a tres informes. El de indexación de vídeos muestra cuántas páginas de visualización indexadas contienen un vídeo indexado y por qué otros vídeos no se indexaron. El de resultados enriquecidos de vídeo enumera los problemas del marcado VideoObject. El de rendimiento, filtrado por la apariencia en la búsqueda «Vídeos», muestra las impresiones y los clics de los resultados que se presentan como vídeo.
En el informe de indexación cada página tiene uno de dos estados, «Vídeo indexado» o «No se ha indexado ningún vídeo», y solo se incluyen páginas indexadas. El segundo estado viene acompañado de un motivo: «El vídeo no está en una página de visualización», «No se ha proporcionado ninguna URL de la miniatura», «No se ha podido acceder a la miniatura» y otros. Para una dirección concreta, la herramienta de inspección de URLs añade una sección de indexación de vídeos siempre que se haya encontrado un vídeo en la página. Aquí la indexación de vídeos en Google deja de ser una conjetura.
Corrija la causa y solicite después la validación. La página de ayuda dice que la validación suele tardar unas dos semanas y a veces mucho más, así que planifique por semanas. Juzgue el resultado por las visitas desde el buscador a la página de visualización y por lo que hacen después los espectadores, no por el número de vídeos subidos. Nada garantiza un resultado de vídeo. Lo que este trabajo asegura es que cada vídeo importante sea apto y que cada fallo tenga un motivo con nombre.
Lista práctica
- Cree una página específica para cada vídeo que quiera que se encuentre, con el reproductor arriba, a tamaño completo y cargando sin clic.
- Añada marcado VideoObject con nombre, descripción, dirección de miniatura y fecha de subida únicos, y pruébelo antes de publicar.
- Publique la transcripción bajo el reproductor como texto corriente, con párrafos cortos, nombres de quienes hablan y algunos encabezados.
- Traslade cada póster de vídeo a una dirección permanente y use esa misma dirección en el marcado, en el sitemap y en la página.
- Abra el informe de indexación de vídeos unas semanas después de publicar y resuelva cada motivo listado hasta que no quede ninguno.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Google indexa mi página pero no el vídeo que contiene?
Porque se evalúan por separado. Google afirma que una página de visualización indexada no implica que el vídeo también se indexe. Las causas habituales son una página que no está construida en torno a un solo vídeo, una miniatura que falta, es inaccesible o cambia de dirección, y un reproductor que no está presente cuando carga la página. El informe de indexación de vídeos de Search Console indica el motivo para cada dirección.
¿Hace falta una transcripción si el vídeo ya tiene subtítulos?
Cumplen funciones distintas. Los subtítulos se escriben para leerse mientras se mira; el W3C dice que una transcripción debe recoger además la información visual importante para quienes no ven el vídeo. Según el resumen que el propio W3C hace de la norma WCAG, los subtítulos del vídeo pregrabado con audio son de nivel A y las transcripciones de nivel AAA. Google no exige una transcripción para indexar, pero esta ofrece a cada visitante una versión legible del vídeo.
¿Es mejor alojar el vídeo yo mismo o insertarlo desde YouTube?
Los dos pueden indexarse. Con un vídeo insertado, Google puede indexar tanto su página como la de la plataforma, de modo que ambas pueden competir. Si aloja el archivo usted mismo, su dirección y la del póster quedan bajo su control a cambio de capacidad de servidor; una plataforma es más sencilla y trae su propio público. Elija según dónde quiere que aterrice el visitante y, en ambos casos, construya una página de visualización completa con marcado.
¿Pueden aparecer en la búsqueda varios vídeos de una misma página?
La página en sí puede posicionarse, pero solo se indexará uno de sus vídeos; la ayuda de Search Console es explícita en ese punto. Una galería en la que varios vídeos tienen el mismo peso tampoco es una página de visualización según Google. Úsela para navegar y dé a cada vídeo una dirección propia si quiere que se encuentre por separado.
¿Cuánto tarda un vídeo en aparecer en los resultados de búsqueda?
No se publica un plazo fijo. Primero hay que rastrear e indexar la página y después se procesa el vídeo; el informe recoge un motivo, «El vídeo todavía no se ha procesado», con el consejo de volver al cabo de unos días. Tras una corrección, la misma página de ayuda sitúa el plazo habitual de validación en torno a dos semanas, a veces bastante más. Ningún paso garantiza que se muestre una función de vídeo.
